martes, 2 de septiembre de 2014
jueves, 28 de agosto de 2014
miércoles, 27 de agosto de 2014
BREVIARIO JUNGUIANO. Arquetipo de la Sombra
“(…) no hay nada esencialmente objetable en que alguien se considere obligado a la tarea de la individuación que la naturaleza nos impone y a la aceptación de la totalidad o completez. Si lo hace de modo deliberado y consciente, evita las secuelas dañosas de una individuación reprimida; es decir, si asume la completez, no tiene ya que hacer la experiencia de que le sobrevenga contra su voluntad y en forma negativa. Esto es como decir que si uno debe necesariamente bajar a un pozo profundo, hará mejor en acometer la empresa con todas las medidas precautorias, no dejar que llegue el momento en que se precipita de espaldas por el agujero”.
C.G.Jung: "Aion". Ed. Paidós. Bs.As. 2008..Pág.81
Muchas obras literarias nos dan la mano para introducirnos en el tema de la sombra, Dr Jekyll y Mr. Hydee de Stevenson, Fausto de Goethe, El retrato de Dorian Gray de Oscar Wilde.
En esta última novela, el personaje pacta con el diablo para que las secuelas del paso del tiempo y lo desagradable de sí no dejen huella en él sino en su retrato, el cual permanecerá oculto para que nadie lo vea.
Dorian sabe que aunque los demás no lo vean, su retrato existe y no resiste la tentación de verlo-verse cada tanto, quedando impresionado por lo que ve de sí.
La sombra personal se va constituyendo naturalmente durante la infancia. A través de los padres, docentes y demás adultos el niño aprende a diferenciar lo que es aprobado y lo que es desaprobado, lo que está permitido, valorado, gratificado y lo que no.
Al identificarnos con ciertos rasgos ideales (cualidades) al mismo tiempo vamos excluyendo a la sombra (inconsciente), aquellas otras cualidades que no se ajustan a nuestro ideal (defectos).
Se va constituyendo así “el otro en nosotros”. Guardamos lejos de la consciencia, lejos del darnos cuenta, todo aquello que nos desagrada de nosotros y desagrada a los otros. Pero tal cual reza la canción “aunque no lo veamos el sol siempre está”. ¡La sombra también!
De no integrarse, la sombra se convierte en negativa porque retroalimenta el bloqueo y el encapsulamiento de la energía psíquica.
Aunque integrar la sombra no es tarea sencilla, es indispensable para la salud del vínculo con uno mismo y con los otros.
La sombra conecta con lo instintivo, de allí que su reconocimiento e integración, nos libera y permite que nuestra individuación siga su despliegue.
domingo, 24 de agosto de 2014
miércoles, 20 de agosto de 2014
BREVIARIO JUNGUIANO. Los Complejos
Generalmente asociamos la palabra complejo con aquello que
acompleja, es decir, con lo que se percibe como disfuncional y por lo tanto,
susceptible de producir sentimientos de disconformidad y malestar. Sin embargo,
para Jung son manifestaciones normales de la vida y la clave de la dinámica
psíquica.
La palabra complejo proviene del latín complexus y hace referencia a aquello
que se compone de diversos elementos, a un conjunto que totaliza,
engloba o abarca partes individuales.
Los contenidos de la propia historia
se irán estructurando en el inconsciente personal bajo la forma de Complejos.
Los Complejos son puntos focales de
la vida psíquica, no podemos prescindir de ellos, pues su ausencia llevaría a
la parálisis de la actividad psíquica.
El Complejo se estructura con un
núcleo (que es un arquetipo) que le da significado (materno, paterno, etc) y
una tonalidad afectiva, es decir una red asociativa que va a
enriquecer ese núcleo de significación. Este grupo de representaciones,
cargadas emocionalmente, permanecen en el inconsciente hasta aparecer de
distintos modos y momentos en el consciente.
Hay un solo Complejo que es
consciente y ese es el Complejo del Yo, del cual hablaremos más
adelante.
Los Complejos son autónomos, pueden
activarse y sorprendernos en cualquier momento. Funcionan con leyes propias,
son como pequeños psiquismos dentro del psiquismo total.
Al activarse, un Complejo avisa que
hay algo disonante, no asimilado; lo cual puede convertirse en un obstáculo o
en motor hacia la integración. Recordemos que la ley de opuestos que
rige el psiquismo, tiende a la integración, por lo tanto los Complejos cuando
acceden a la consciencia tienden a su integración en la personalidad total,
aunque no siempre esto conlleve una sensación de bienestar inmediato.
Los Complejos pueden:
* Permanecer latentes sin causar perturbación.
*Manifestarse con leves síntomas que
no traen demasiada incomodidad (por ejemplo algunos lapsus)
*Irrumpir en la consciencia
descolocando al Yo.
Nosotros no decidimos sobre la
aparición o no de un Complejo en la consciencia, nuestra libertad se
circunscribe a decidir que tratamiento haremos de él una vez “activado”.
En tanto no tengamos consciencia de
los Complejos estaremos expuestos a ser manejados por ellos.
viernes, 15 de agosto de 2014
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